Continuamos volcando en el blog las colaboraciones recibidas -tanto las publicadas en el libro, como otras que llegaron más tarde. El blog Historias del Centenario continúa a disposición de exalumnos, exdocentes y otros miembros de la gran comunidad BDS que quiera mandar su testimonio, fotos o recuerdos. Pueden escribirnos a: ofa@bdsnet.com.ar , con el subject “Historias del Centenario”. ¡Los esperamos!
Si diez años después te vuelvo a encontrar…
El BDS marcó una etapa muy importante en mi vida. Por suerte fui afortunada y tuve la posibilidad de disfrutar del colegio en todas sus disciplinas y aprendí, conocí, lloré, quise mucho y me fui feliz, llevándome buenos recuerdos y grandes personas.
Mirando hacia atrás, disfruto de haber crecido ahí, aunque también las cosas eran distintas. La verdad es que lo único que tengo son palabras de agradecimiento para con los que fueron mis profesores, compañeros y, sobre todo, con las amistades que conocí ahí dentro.
Mi mensaje para futuras generaciones y para otras tantas que he conocido a través de los retiros, es que siempre está bueno vivir la vida a todo color, disfrutar, enamorarse de las cosas lindas y creer en que siempre podemos progresar y ser mejores personas. Mucha suerte para todos.
Fiorella Rimoldi, egresada 2002 (Cumple 10 años como egresada en el año del Centenario…)
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… O si 50 años después te sigo recordando…
De: Rodolfo Pondé
Para: Centenario, Bds
Asunto: Re: [Bds-exalumnos] 6 – CAE ELTELÓN
No creo que yo haya dejado huella en el BDS… Pero sí recuerdo que cuando me recibí de Bachiler y me llamaron para recibir el titulo, yo habia sido Prefect o Praetor de 2ºA, y me emocionó la griteria y los aplausos con que esos chicos recibieron el anuncio.- Entre ellos estaba el que fue Presidente del Banco Central y gran economista, con mucho sentido común, el Dr. Gonzalez Fraga.- Hasta el día de hoy, me encuentro con cualquiera de ellos y recordamos el buen año que pasamos juntos.- Fui muy amigo de todos ellos.-
Lo que ha dejado el colegio en mi, además de un buen idioma ingles, fue un inmenso amor a los deportes que hasta el día de hoy ha dado un sentido especial a mi vida.-
Rodolfo Jorge PONDÉ.- Camada 1961.-
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Desde la ciudad de Gaudí
From: graciela bujia
To: “Centenario, Bds”
Subject: RE: [Bds-exalumnos]
Egresé en 2001, y desde 2003 que vivo en Barcelona. Hice la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona y actualmente trabajo en esta maravillosa ciudad. Durante todos estos años siempre he guardado el mejor de los recuerdos del BDS, de sus profesores, de las clases, de los Plays, el debate y de mis amigos del colegio que aún son mis amigos del alma. En el colegio siempre me sentí apoyada por los profesores y la gente para que luchara por lo que quería y confiara en mi misma. También conocí a una maravillosa amiga que además había sido mi profesora de History, Mercedes Marqués los dos últimos años de colegio. Desde que me fui de BsAs, hasta dos semanas antes de fallecer, mantuvimos un asiduo contacto y fue para mi una persona muy especial en mi vida. Es la primera vez en todos estos años que vuelvo a participar de alguna actividad del colegio, y quisiera aprovechar la ocasión para recordarla. Mercedes fue, una profesora excelente, una persona llena de valores, muy noble y querible. A pesar de que ya no esté entre nosotros la llevaré siempre en el corazón. En el BDS me encontré con un Staff lleno de éstas cualidad, de esta calidad humana. No sólo aprendimos a competir, sino a hacerlo a través del Fair Play. Feliz 100 Aniversario, y como decimos en Catalunya, “PER MOLTS MÉS ANYS!”
Imágenes que no se borran
En estos días, mi querido Colegio cumple cien años y pienso en mis épocas de alumna y no puedo evitar sonreír. Ha pasado mucho tiempo, pero todavía disfruto de aquellos momentos vividos. Algunos se hacen tangibles en papeles y fotos que conservo; otros, reviven en nuestras historias únicas, que tantas veces contamos.
Entré al Belgrano Day School a salita de tres y egresé en quinto año con una mochila cargada de conocimientos, imborrables recuerdos y, en especial, de amigas entrañables.
Hoy, pensando en mi hija, entiendo la importancia de una buena elección y me doy cuenta de lo bien que eligieron mis padres, porque el Colegio no sólo nos dio una buena educación, sino también un sinfín de experiencias y sobre todo de valores; valores que una misma podía descubrir al leer su lema “Fac Recte”: Obra con rectitud en el juego de la vida.
Viví mi infancia frente al Colegio, en una casa blanca que era un poquito de todos. Cada mañana, asomada a la ventana, veía llegar a los chicos con cara de sueño en los inolvidables micros color naranja. Cierro los ojos y las imágenes me hacen viajar a través del tiempo…
Nunca olvidaré las corridas en el patio cubierto, las charlas junto a la pared pintada por los “grandes”, las payanas rellenas de arroz, las horas que pasábamos saltando a la soga y al elástico, el poli-ladron que nos hacía correr a toda velocidad para llegar a la pared y no ser policía, las interminables colas en el quiosco, los viajes a Maschwitz, las tardes de sol bajo el mástil en secundaria, los experimentos en el laboratorio, los exámenes de Cambridge, los entrenamientos en El Talar con olor al pan horneándose, los esperados sports, los festejos cuando ganaba South, los partidos de hockey, la adrenalina del disparo de largada en los torneos, los plays, el desfile en 5to año, el viaje de egresados, el Gala Dance, los encuentros con profesores que nunca olvidaremos… ¿Se acuerdan?
La lista es interminable, como todo lo que nos dejó el Colegio. A mí, particularmente, me dejó la posibilidad de un buen futuro, miles de carcajadas con mis tres hermanos (egresados mucho antes que yo), el reencuentro con ex compañeros en el tradicional Empanadas & Wine, y un grupo de amigas con las que sigo compartiendo mi vida como en aquellos años.
No puedo disimular la emoción al recordar mi paso por el Colegio que tanto me dio, y mientras hago este recorrido nostálgico a través de mi memoria, quiero rendirle un merecido tributo en su cumpleaños y proclamarlo bien alto para que sea oído.
María Soledad Avaca Cuenca – Camada 1996